CARLOS SORIA VIAJA AL HIMALAYA A LOS 82 AÑOS PARA ALCANZAR LOS 14 OCHOMILES

12 cumbres de más de 8.000 metros, la persona de más edad en alcanzar el K2, el único en haber escalado diez montañas de más de 8.000 metros tras cumplir 60 años y culminar el reto de ascensión a las siete cumbres más altas de los siete continentes con más de 70 años.

Estamos a punto de empezar la entrevista y nos dice que solo la hace con una condición, dejar de tratarle de usted. Se siente joven. De hecho lo es a pesar de superar los 80 años. Y es que cuando nos hablan de alguien de su edad no lo imaginamos con la equipación deportiva para subir una de las montañas del Himalaya… ¡Nos deja con la boca abierta!

¿Cómo has llegado a alcanzar todo lo que te has propuesto?

¡Ojalá! Pero no he logrado hacer todo lo que me he propuesto en esta vida. De hecho, todavía tengo pendiente ascender los catorce ochomiles. (Le hacemos la entrevista tres días antes de partir hacia el Himalaya). El próximo domingo intentaré hacerlo. Cuando lo logro es porque hago lo que me gusta, lo que me llena. Es lo que me motiva. La motivación es mi principal motor.

¿Alcanzar las metas, hacer que se cumpla aquello que deseas es tan solo una filosofía de vida aplicable a la montaña o Carlos Soria es así en su día a día (también con cualquier cosa)?

Procuro ser así en todas las cosas. No estoy 100% centrado en la montaña porque mi vida es y ha sido siempre mi trabajo, mi familia y yo mismo. En todos los ámbitos he intentado dar lo mejor de mí.

En la montaña, por ejemplo, es importante hacerlo bien siempre. No es tan peligrosa como parece pero hay un secreto: hacerlo bien.

¿Eres perfeccionista?

Sin llegar a la obsesión. Soy perfeccionista porque la montaña así lo requiere. Debes tener muy claro por dónde pasarás y cómo lo harás. Una vez tienes el trazado en tu cabeza, puedes salirte de la ruta, sabiendo que la estás abandonando y que después debes volver al buen camino.

Entonces, en general, ¿cuál es el secreto para mantenerse así de ágil y fuerte?

Mantenerse ágil y fuerte es una cuestión física pero, principalmente, mental. La cabeza es uno de los músculos más importantes que tenemos. De todos modos el cuerpo por sí solo no alcanza las metas propuestas. Hay que prepararlo, enseñarle dónde queremos que llegue. Si improvisas, el cuerpo no reacciona bien.

El movimiento Inmunofitness, habla de cómo entrenar la salud y tener un sistema inmune sano, a través de 4 pilares: llevar una vida activa, tener la mente sana, una alimentación saludable y tener una relación fluida con nuestro médico. Viendo todo lo que has conseguido, ¡podemos decir que tienes una salud de hierro! ¿Cómo te cuidas en tu día a día?

No sé de qué metal debe ser mi salud pero estoy contento con ella. Cuidarse pasa por ponerse en manos de ese señor o señora que viste bata blanca, escucharlos y hacerles caso. Tener un médico de confianza con quien comentar abiertamente cualquier tema y dejar de consultar las cosas por internet.

Lo importante, para mí, es que disfruto entrenando. Todos los días -menos estos últimos antes de viajar al Himalaya, que los periodistas no me dejan tranquilo- entreno. Acostumbro a salir a la montaña entre 4 y 9 horas. Algunos días el recorrido es corto y otros hago caminatas de 32 Km y 2.000 metros de desnivel. A mi edad soy capaz de hacerlo porque llevo entrenando toda la vida. Cuando no salgo hago condición física en casa: pesas o bicicleta. La cuestión es mantenerse activo.

¿Sales solo a la montaña?

A veces, algún amigo me acompaña cuando hago rutas cortas y sencillas. Antes caminaba con Moisés, el perro que teníamos en casa al que encontró mi hijo en un arroyo. De ahí su nombre. Echo mucho de menos la compañía del perro. Los que tenemos perro sabemos que es un miembro más de la familia. No paso por un sitio que haya un perro sin saludarle. Ellos saben que me gustan y el cariño es recíproco.

¿Qué comes? ¿Hay algún alimento que evites en tu dieta?

Como mucho y procuro comer sano y evitar bebidas azucaradas y grasas no buenas. Si hay algo que siempre tengo en casa son frutos secos. Hago una mezcla con ellos y voy picando entre horas. ¡Son una gran fuente de energía! En este sentido si una cosa está clara es que hay que comer por lo que nuestro cuerpo necesita. Yo hago mucho ejercicio y, por lo tanto, necesito más energía.

¿Qué acostumbras a desayunar?

10 gramos de chía con 10 gramos de cacao o algarroba. Lo mezclo con avena y leche de soja. Lo remuevo bien y le añado yogur de soja y un plátano picado. A veces también preparo tortitas de huevo, avena y plátano.

¡Eres un real fooder!

No sé si eso es bueno pero intento no ser un ‘bicho raro’. Si salgo a comer con amigos tomo un poco de vino aunque sé que no debería.

Cada vez hay más conciencia de la importancia de seguir una dieta equilibrada y evitar los ultraprocesados.

Suerte que cada vez estamos más y más informados. A mí de niño me daban un huevo batido con una cosa alcohólica que decían que servía para fortalecer el organismo. ¡Los tiempos han cambiado!

El entrenamiento sin descanso solo sirve para aumentar el cansancio.

¿Cuántas horas de sueño y descanso tienes al día?

No hago un horario demasiado normal. Me levanto muy pronto para aprovechar el fresco de la mañana y poder salir a entrenar sin calor. A las 5:30 de la mañana suena el despertador, a la 1 de la tarde como, me echo una siesta, ceno y pronto a dormir. Es muy importante descansar. El entrenamiento sin descanso solo sirve para aumentar el cansancio. En resumen, una vida de jubilado que la recomiendo a todo el mundo lo antes posible.

¿Qué tiene el alpinismo que da tanta vida? Ricardo Cassín dedicó su vida a la montaña y llegó a cumplir 100 años.

Ese hombre ha sido mi ídolo. Un gran alpinista, investigador de rutas y, al mismo tiempo, un gran padre, marido y trabajador. Todo un referente. Y es que por muchas metas que alcances, no hay nada como volver a casa y tener una familia y grupo de amigos contigo.

El terapeuta Joan Garriga nos comentó en una entrevista a Inmunofitness que las relaciones humanas aportan longevidad.

Los amigos y la familia son lo mejor de la vida. Es muy importante el círculo del amor. Y más en la vida de un alpinista, un deporte que tiene una gran parte solitaria e introspectiva.

Por un lado, la soledad del entrenamiento (a mi edad mis amigos ya no me siguen) y, por otro lado, un deporte de equipo. Es la parte más maravillosa, compartir la experiencia con los compañeros.

¿Sabes qué es la pereza?

La conozco, pero no la practico. Me gusta en alguna ocasión perder el tiempo, eso sí. De todos modos, cuando no monto en bici, practico esquí de fondo y si no estoy en la montaña. No miro la tele pero me gusta escuchar la radio aunque como siempre estoy haciendo cosas no le presto atención. En alguna ocasión intento leer, pero la gran mayoría de las veces me quedo dormido.

Si algo hemos observado en ti es que brillas por tu perseverancia a la hora de conseguir lo que te propones, ¿qué consejos darías para entrenar esta virtud?

No hay mayor secreto que hacer cosas que te interesan. No cabe duda que si no te interesan, el rumbo cambia. Si tu trabajo no te divierte, procura hacer otra cosa. Cosas que te llenen y con las que consideres que el tiempo invertido ha merecido la pena.

Y para terminar, ¿qué consejos darías a los más jóvenes para llegar a tu edad en tan buena forma?

Si a los jóvenes les da un consejo una persona mayor, harán lo contrario. Ellos creen que hemos nacido mayores y que nunca hemos sido jóvenes.

Les diría que tengan un proyecto de vida, que sepan dónde quieren ir e intenten conseguirlo. Que no se dejen llevar por las oleadas. Que sean lo que quieran y, sobre todo, buenas personas. Y como consejo principal -aunque no sea políticamente correcto- que hagan tonterías, pero que sean conscientes de que las están haciendo y, al finalizar, que sepan volver al buen camino.

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