4 COSAS QUE DEBES SABER PARA DISFRUTAR DEL VERANO

Estamos en pleno verano y muy probablemente a estas alturas ya hayas escuchado en más de una ocasión en las noticias lo importante que es beber agua, estar en la sombra y evitar estar en la calle durante las horas de más calor, ¿verdad? También te habrán llegado promociones de cremas protectoras y, de nuevo, puede ser que hayas tenido la típica conversación sobre cuál es la diferencia entre un factor de protección y otro.

Todos los consejos los sabes más que de sobra, pero hoy, aquí y ahora, te contamos el porqué de cada uno.

1. Hidratación

Desde la adolescencia cualquier persona debe tomar alrededor de 2 litros de agua al día1 para mantener unos estándares de hidratación adecuados. Y no, no hace falta esperar a tener sed para beber, se recomienda beber sin ganas. Es uno de los puntos más importantes, y es que con el paso de los años el cuerpo pierde la sensibilidad ante la percepción de la sed y si no nos obligamos a beber, no le estaremos proporcionando al cuerpo lo que necesita2.

Al hacerse mayor se pierde el equilibrio hidroelectrolítico3 que, aunque parezca muy complejo, es la activación de los electrolitos (minerales que todos tenemos en el cuerpo) que tienen como principal función equilibrar la cantidad de agua en el organismo y, por lo tanto, hacer que todo fluya. Mientras que en gente joven el proceso de activación y aviso de la sensación de sed es rápido, a medida que uno se hace mayor tarda más en sentir dicha sensación y, por lo tanto, la ingesta de agua es inferior a la que se requiere.

¿Entiendes ahora por qué en las noticias dicen que es tan importante mantener hidratados a ‘nuestros mayores’?

Vida Sana

2.Protección solar

Aunque sea un ratito, aunque ‘solo’ vayas de compras, aunque estés en la sombra… hay que protegerse de los rayos solares y no hay ‘aunque’ que valga mientras cada año se detecten más de 22.000 casos de cáncer de piel no melanoma4 y otros 5.000 de melanoma5.

Ante esta cifra, como asegura el doctor Agustín Buendía, director de campañas de la Fundación Piel Sana de la AEDV, “es fundamental establecer unos hábitos adecuados frente a la radiación solar para poder aprovechar sus beneficios y minimizar sus riesgos”5.

Los dermatólogos de la Fundación han redactado un decálogo de los hábitos adecuados frente a la radiación solar, cuyas recomendaciones van desde el uso de ropa tupida (no ceñida) de colores oscuros y cubrirse la cabeza con gorras o sombreros, hasta evitar salir a la calle entre las 12h y las 16h, evitar dormir al sol y, por lo tanto, hacer uso de las sombras. En este mismo decálogo indican que es más que importante un correcto uso de los fotoprotectores, cuya aplicación debe ser de mínimo media hora antes de la exposición al sol y replicarlo después de cada baño o a las dos horas.

¿Cómo saber si utilizas la protección adecuada?

Para saber cuánto tiempo te permite una crema solar estar expuesto al sol6 sin quemarte, es importante que conozcas tu piel. Por ejemplo, un fototipo tipo 1, es decir, una piel muy clara, puede asumir 10 minutos de exposición sin quemarse. Por lo tanto, cualquier protección solar, lo que hará es multiplicar ese margen de exposición. Si tienes ese tipo de piel y usas un protector 30 SPF, puedes tomar el sol hasta 300 minutos.

Así que, para saber los minutos de protección que te da una crema solar, debes multiplicar la protección de la piel en minutos por el factor de protección de tu crema y… ¡a disfrutar del verano!

3.Evitar el alcohol

El alcohol provoca deshidratación7, intenta evitarlo. La ingesta de bebidas alcohólicas provoca pérdida de agua en el cuerpo y, por consiguiente, también de ciertos minerales cuya ausencia puede provocarnos cansancio e, incluso, mareos.

Aunque el alcohol no es recomendable tomarlo en ninguna ocasión, si vas a hacerlo evita que sea en las horas de más calor o bien mientras estás en la playa tomando el sol. En verano es importante compaginar la ingesta de alcohol con agua para seguir hidratados y que todo funcione bien.

4. Alimentación sana

Debido a las altas temperaturas y el sol, es importante darle al cuerpo un extra de hidratación en verano. Las comidas copiosas, aquellas en las que comemos más de lo que necesitamos y que, normalmente, son más calóricas, también habría que reducirlas en verano para facilitar la digestión.

Intenta basar tu alimentación en productos frescos y naturales8. Tener una dieta en la que se incluyan frutas, verduras y hortalizas de forma muy recurrente, es un gran consejo para el verano puesto que cuentan con gran cantidad de agua y, por lo tanto, nos ayudan a mantener la hidratación más allá de la ingesta de agua.

¡Por cierto! ¿Cómo sabremos si nos estamos deshidratando? Sequedad en la piel, sensación de sed, irritabilidad, cansancio, dolores de cabeza o náuseas son algunos de los síntomas9 de que algo no va como debería ir. Prevenirla y tratarla tiene el mismo camino… ¡beber agua y comer productos hidratantes!

Dicho esto, sabiendo por qué es necesario beber agua a pesar de no tener sed, cómo protegerse del sol y siguiendo una alimentación sana e hidratante alejada del alcohol, solo podemos desearte ¡Feliz verano!

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